Votos matrimoniales y discursos
Escribir los votos o el discurso es de las pocas cosas de una boda que no se pueden delegar, y por eso se dejan para el final. Esta herramienta da un punto de partida según quién habla y con qué tono, para que corrijas en vez de inventar desde cero.
Es gratuita y sin registro. Lo que salga es un borrador: la gracia está en cambiarlo hasta que suene a vosotros.
Para quién
- Novia y novio: los votos que se leen en la ceremonia.
- Padrino y madrina: el discurso del brindis, con margen para la anécdota.
- Testigo o amistad: el más libre de todos, y el que más se agradece corto.
- Madre y padre: el discurso emocional, el que hay que ensayar para poder terminarlo.
Tonos disponibles
- Emotivo: para decir lo que normalmente no se dice en voz alta.
- Clásico: sobrio y formal, el que nunca desentona.
- Divertido: con humor, mejor si es a costa de uno mismo.
- Breve y directo: dos minutos bien dichos valen más que diez improvisados.
Consejos que funcionan
Escribid pensando en una sola persona, no en la sala entera: los discursos que emocionan son concretos y hablan de algo que pasó de verdad.
Cronometradlo leyéndolo en voz alta. Dos o tres minutos es lo que aguanta bien una sala, y siempre se alarga al hablar. Llevad el texto impreso: la memoria falla justo ahí.
Preguntas frecuentes
¿Es gratis?
Sí, gratis y sin registro. Puedes generar tantos borradores como quieras.
¿Cuánto debe durar un discurso de boda?
Entre dos y tres minutos. Es tiempo de sobra para decir algo que importe, y el punto donde una sala todavía está contigo.
¿Puedo usar el texto tal cual?
Puedes, pero se nota. Está pensado como borrador: cambia los nombres, mete una anécdota vuestra y quita lo que no dirías nunca.